Mostrando entradas con la etiqueta río Ara. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta río Ara. Mostrar todas las entradas

sábado, 2 de abril de 2016

Boltaña (Huesca)


 

Boltaña, Vista general
Capital administrativa del Sobrarbe, Boltaña se localiza junto al útimo río virgen del Pirineo, el río Ara. El casco histórico de la población se sitúa sobre una antigua terraza fluvial. A sus pies un ir y venir de vecinos y foráneos por la carretera nacional que divide a la localidad entre vieja y moderna. 

 Iglesia colegiata de San Pedro (siglo XVI)
El casco antiguo de Boltaña busca el calor de los rayos de sol y mira hacia el sur. Boltaña nos invita a un viaje en el tiempo, al cobijo de sus calles estrechas, plazuelas y casas de piedra centenarias, descubrimos pequeños tesoros para las miradas atentas: escudos heráldicos de casas infanzonas, detalles tallados en dinteles de puertas y ventanas, las típicas chimeneas troncocónicas… 
Calle Ramón y Cajal 
 Casa consistorial
Una arquitectura tradicional que se ha mantenido intacta en el tiempo, reflejando fielmente en el presente la grandeza de su pasado. La visita al casco antiguo de Boltaña quedará incompleta, sin subir al mirador del Castillo. Un sendero que parte desde la Plaza Mayor conduce hasta el lugar. 
 El Pirineo desde el castillo de Boltaña
 El castillo. Excavaciones
Se sabe de la existencia de este castillo desde 1017, época de Sancho III el Mayor de Navarra, obra de maestros lomabardos. En el siglo XVII su estado de ruina era manifiesto.
 

San Pedro desde el sendero que sube al mirador del Castillo

El conjunto militar está compuesto por un recinto amurallado y la torre. Tiene planta rectangular irregular ya que ésta va estrechándose hacia el norte, justo en el lugar donde se sitúa el torreón. La puerta de acceso al recinto defensivo se sitúa en el flanco oriental, sobre el borde del acantilado, con una clara intencionalidad defensiva. Esta entrada es similar al modelo lombardo utilizado también en los castillos de Loarre, Fantova y Abizanda.
 Mirador del castillo
Las ruinas propiciaron el nacimiento de historias relacionadas con las brujas, ya que este lugar sería uno de los elegidos por ellas para celebrar sus aquelarres, así como de leyendas entre ellas la existencia de un pozo por el que se bajaba directamente del castillo al río.
 

 Ermita de Santa Lucia, en la explanada del castillo
En las afueras de la localidad, dirección Ainsa, encontramos el antigo monasterio del Carmen, hoy convertido en hotel.
Este monasterio fue fundado en 1651 con la donación de una casa y una ermita por un infanzón boltañés al provincial de la orden de los Carmelitas Descalzos, quienes fundaron el monasterio, hoy convertido en Hotel. El núcleo antiguo sobre el que se construyó el Monasterio era la ermita del Espíritu Santo. Justo encima se ubicó la iglesia del Carmen. La iglesia es de planta de cruz latina con capillas laterales. El crucero y las capillas laterales están cubiertas con cúpulas y la nave central con una bóveda de lunetos, según los cánones del estilo barroco y según un modelo denominado de “planta jesuítica”. La fachada es muy austera, de claras influencias herrerianas, pero fechada en 1711. Destaca el escudo de la orden y la imagen de la Virgen del Carmen, cuya cabeza, como la del Niño, fueron “restauradas” y rehechas por un enfermo del Sanatorio, al haber sido destruidas durante la Guerra Civil.
Tras la desamortización de Mendizábal (1835-1836), los monjes se vieron obligados a abandonar el edificio y el monasterio pasó por manos de sucesivos propietarios que continuaron la explotación agrícola y ganadera.
En 1920 el edificio fue adquirido y rehabilitado para la asistencia médico-quirúrgica de los enfermos con problemas respiratorios, principalmente. Los Carmelitas Descalzos siempre estuvieron en contacto con el sanatorio, ayudando de forma solidaria a los enfermos.
 Hotel Monasterio de Boltaña (antiguo Monasterio del Carmen)
 

domingo, 1 de noviembre de 2015

Jánovas (Huesca)

 Torre de la Iglesia y Crucero en Jánovas
El acceso parte de la carretera N-260. Desde allí se toma el sendero que  permite acceder al lugar pasando por el puente colgante que salva el río Ara.
 Puente colgante sobre el río Ara
Jánovas es un pequeño pueblo deshabitado de la provincia de Huesca aunque hoy en día también se ha convertido en un ejemplo de los pueblos obligados a ser abandonados por la construcción de un pantano. Pero dicho pantano nunca se construyó. 

Crucero
Por ello, Jánovas es todo un símbolo de lucha contra un desastre ecológico y que arrastra un sinfín de tragedias humanas: viejos, jóvenes y niños obligados a emigrar con un futuro incierto. Abandono de pertenencias, tierras, costumbres y recuerdos. Separación de familias y amigos.
La expropiación de los terrenos empezó en los años 60 y acabó en 1985, al expulsar a la última familia

 Portada de la Iglesia de Jánovas en Fiscal
Jánovas era un pueblo próspero, capital de la rebera media de río Ara.  La portada de su iglesia parroquial, que se presumía quedaría bajo las  aguas del embalse del rio Ara, se trasladó como homenaje póstumo a Fiscal; junto al lado sur de su parroquial. Allí se puede ver como mudo testigo de un desahucio.
La iglesia paroquial de Jánovas está dedicada a San Miguel y fue reconstruida en del siglo XVI, aprovechando los restos románicos de la anterior. Tiene nave rectangular y testero recto, que se cubre con bóveda apuntada. Hay tres capillas a los laterales. La torre tiene tres tramos y se levanta sobre el ábside
Entre sus restos arquitectónicos civiles todavía se puede apreciar robustas chimeneas y casa típicas del Sobrarbe.
Caserío
Antes de entrar en la localidad encontramos una atractiva fuente con un peculiar relieve en el que dos serpientes enroscadas muerden los caños por los que mana el agua.
Fuente y abrevadero 
 Jánovas ¡Restitución!
Los janovasinos, victimas de un pantano de papel, se acercan año tras año, a finales de septiembre, por San Miguel, a las casas de sus antepasados con la idea de verlas, en un futuro próximo, llenas de vida.
Antiguas escuelas en proceso de recuperación
El libro de Jánovas, de Marisancho Manjón, y más
Vídeo sobre Jánovas de Ana Isabel Padial Albás
Fotografías @jcuecam

miércoles, 10 de junio de 2015

Ainsa (Huesca) I

Ainsa. Excolegiata de Santa María desde la Calle Pequeña o de Santa Cruz

L´Aínsa en l´aragonés, se encuentra estrategicamente situada en la confluencia del río Ara con el Cinca, sobre una terraza fluvial depositada por los dos ríos, cual la proa de una nave que vigila este cruce de comunicaciones. Actualmente es la cabecera de esta importante comarca aragonesa (aunque comparte servicios con la vecina localidad de Boltaña).
Ainsa remonta sus orígenes a época prehistórica, fue un asentamiento romano y también musulmán. Según cuenta la tradición los cristianos de San Juan de la Peña llegaron hasta Ansa con la finalidad de reconquistarla, los árabes organizaron un ejército y salieron al encuentro de las tropas cristianas pero fueron derrotados ante la fuerza que una Cruz sobre una encina les produjo. Desde entonces este símbolo forma parte del escudo de la localidad.

Fachada del Ayuntamiento de Aínsa. Escudo

Esta región, el Sobrarbe y la Ribagorza, fue en su día reino. Sancho Mayor de Navarra a su muerte dejo estos condados a su hijo Gonzalo pasando a ser el rey del Sobrarbe y la Ribagorza durante ochos años hasta que, finalmente, fue misteriosamente asesinado, pasando a su hermano Ramiro I, entonces Rey de Aragón.
Su casco antiguo es una joya medieval declarado Monumento Nacional , y su estancia nos hará soñar con otros tiempos. La cuidada y acertada restauración que desde los años sesenta del pasado siglo se esta llevando a cabo hace de esta localidad un atractivo turístico de primer orden.
Destacable su plaza Mayor (De los siglos XII al XIV), de las más bellas de España, que con sus arcos evidencia una vocación secular como lugar de ferias y mercados. Sus calles , y sobre todo su iglesia
edificada entre los siglos XI y XII, son simples, desnudas , sólidas, antiguas y hermosas como es la piedra, siempre omnipresente.

Plaza Mayor de Ainsa con sus caracteristicos soportales o porches.

Los ainsetanos viven volcados hacia los forasteros ofreciendo hospitalidad, y amabilidad, fieles a su tradición comercial. Museos, fiestas, como La Morisma, ferias como la Ferieta que se celebra en febrero o la Feria Mayor que tiene lugar a mediados de septiembre, festivales de música alternativa, Jornadas micológicas, etc forman parte de las actividades que hacen necesaria una visita pausada y tranquila.