domingo, 4 de octubre de 2015

Pardos (Zaragoza)

Espadaña de la Iglesia parroquial. A sus pies la entrada oculta por la vegetación

Abandonado en la decada de los 70, el pueblo debió tener su encanto. Y aún lo tiene, diria yo. Paear por sus calles, observar sus casas, sus fuentes y sus servicios comunitarios proporcionan al visitante una sensación que estremece.
Desde hace tiempo venía acariciando la idea de asomarme a este despoblado cuyas ruinas se resguardan entre rocas que albergaban en su punto más alto el castillo musulmán (hay quien dice que el origen de lafortaleza es celtibero) y en donde hoy se encuentran las ruinas de la ermita de Santa Catalina.
 Calle de San Francisco
 A la izquierda la que dicen que fue la casa de la última
mestra de Pardos, a la derecha la casa que albergó posada, taberna y tienda

Las calles se encuentran invadidas por la maleza y dificilmente se puede acceder a la iglesia dedicada a la advocación de Nuestra Señora de la Asunción.


 Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción
 Interior de la iglesia
 Una de las ocho capillas laterales que llego a tener la Iglesia

Del mismo casco urbano y de una rocas surge la fuente de los doce apostoles que alimenta la fuente que todavía se puede apreciar.

 Fuente de la Carrasca o de los doce apostoles. En un plano superior podemos observar una de las carrascas que dan nombre a la fuente
 Fuente de la Carrasca

Se accede desde Acered o desde Abanto por caminos forestales no recomendables si el tiempo es lluvioso. El terreno es agreste y puede hacerse dificil el tránsito.
 Vista desde las afueras del pueblo, llegando desde Acered


Recomendable la lectura del blog "Pueblos deshabitados". En él se habla de Hugo de Habsburgo, un aristócrata europeo que allá por la última década del pasado siglo decidió pasar una larga temporada en Pardos. ¿Verdad o mentira?. Lo cierto es que su presencia dió cierta notoriedad a Pardos durante un tiempo.
A continuación un vídeo de Antena 3 TV en el que se le hace una entrevista.

 

viernes, 25 de septiembre de 2015

La Vilueña (Zaragoza)


En la provincia de Zaragoza, próxima a los municipios de Munébrega, Olvés y Valtorres, en la cuenca del Jalón, se encuentra esta población de precioso nombre, La Vilueña. Cuenta con poco más de un centenar de habitantes y se haya encuadrada dentro de la comarca de la "Comunidad de Calatayud". Situada a 100
kilómetros de la capital de la provincia se eleva a 700 mteros sobre el nivel del mar conformando un
caserío en el que destacan las ruinas de su castillo o fortaleza (espolón) .
Dicha fortaleza parece que se remonta a la guerra de los Pedros, allá por el siglo XIV aunque la historia de esta población se pierde en la época musulmana siendo conquistada en 1122, al igual que todas las de la comarca, por Alfonso I, poco después de la batalla de Cutanda. La población en aquellos años poseía una torre de vigilancia y sus vecinos se refugiaban en el castillo de Ateca en caso de alerta.
Conocemos muy poco de sus orígenes históricos, lo que si podemos verificar es su rico pasado musulmán reflejado en un tortuoso 

conjunto urbano formado por callejuelas repletas de recodos, curvas y rincones con encanto. Es aquí donde se levantan las viviendas de clara factura popular predominando el mampuesto y el tapial. Sin duda, un estupendo rincón para perderse unos días alojándose en alguna casa rural.


La iglesia parroquial, de estilo gótico mudejar, esta encomendada a Santa María, de una única nave. La torre-campanario, de planta cuadrada, es de ladrillo y apunta detalles mudéjares. Fue reconstruida en el siglo XVII.


Algunos vilueñanos conocidos son Mariano Cabrerizo Bascuas (n. en 1875), impresor y escritor liberal, y el Obispo de Teruel y Albarracin, Antonio Ángel Algora Hernando (n. en 1840).
Destacar que Carlos II nombra en 1691 a Don Dionisio Ximénez de Urea y Camargo, Conde de Aranda y Caballero de la Orden Militar de Calatrava, Marqués de la Vilueña. Este título fue pasando de generación en generación creando una línea nobiliaria muy importante. Anteriormente existia un antiguo señorío de la Vilueña y Valtorres cuyos antecedentes se pierden en el siglo XIII.
En el término municipal se cuentan tres ermitas, la de San Antonio Abad, la de San Juan y la de San
Sebastián.
La Vilueña forma parte del recorrido aragonés del Camino del Cid.
Fiestas: Fiesta de La Cruz, el 3 de Mayo
Gentilicio: Vilueñano o vilueñense. Apodo: Mostilleros

viernes, 18 de septiembre de 2015

Aniés (Huesca)

Aniés
Localidad de la Hoya de Huesca que en 1960 se unió a Bolea. Actualmente ambas están integradas en el municpio de La Sotonera. Situada entre los ríos Riel y Sotón, sobre una colina al pie de la sierra de su nombre, su distancia a Huesca es de 27 km.
 Iglesia de San Esteban
Su parroquial dedicada a San Esteban es originalmente románica del XII avanzado aunque profundamente remodelada en el XVIII.
 Portada de la Iglesia de San Esteban
La portada, situada en el lado sur, es románica. Está compuesta por seis arquivoltas en las que alternan baquetones finos y gruesos que apoyan en capiteles lisos y columnas adosadas. Está precedida por pórtico abierto en arco de medio punto en dos de sus frentes

 Casa de Aniés
Mención especial merece la Ermita de la Virgen de la Peña. Para poder visitarla  debemos dirigirnos camino de los cortados rocosos de la Sierra Caballera. Allí, la localizamos, camuflada entre las paredes de conglomerado. Este santuario está conformado por un cojunto de edificaciones alrededor de una pequeña iglesia medieval, cuyos restos más antiguos pertenecen al siglo XIII, aunque posteriormente ha sufrido considerables alteraciones (sobre todo en los siglos XVII y XVIII) hasta conseguir el aspecto que hoy vemos.


Ermita de la Virgen de la Peña
 Espadaña
 Altar de la Ermita
La ermita encierra misterios que admiten explicaciones diversas, como alguna imágenes esculpidas en piedra, probablemente de origen románico y que, tal vez, formen parte de capiteles de una ermita románica.
Cara esculpida en piedra
Desde los diferentes rincones del camino de ascenso a la ermita se obtienen panorámicas impresionantes.
Castillo de Loarre
  El día más importante del año en este santuario coincide con el primer domingo del mes de mayo, fecha que se realiza la romería desde todos los lugares de la zona. Después de la misa, la gente se queda a comer en ese entorno incomparable.
 Casa del santero. En uno de los muros de la casa se haya empotrado un tímpano románico
El Santuario de la Virgen de Peña está fuertemente enlazado con la historia de Aniés. Ya el Padre Roque Alberto Faci en su obra de 1739 decía que aquel tenía este nombre por estar situado en el congosto de una elevada roca, en lugar de muy difícil acceso. Según la tradición, la santa imagen fue hallada por un caballero residente en el castillo de Loarre, en el año 903, estando de cacería por aquellos montes, soltó un halcón para capturar una perdiz, la cual, en su huida, se arrojo dentro de una gran grieta labrada en la roca, seguida por su perseguidor. Como este, pasado algún tiempo, no regresaba y no había otro medio de llegar al lugar donde se había ocultado, un criado se dispuso a recogerlo,
descolgándose sujeto por una larga soga y al llegar a lo profundo del roquedo, quedó sorprendido al encontrar una pomposa zarza que a su derecha tenía la imagen de Nuestra Señora y la izquierda la citada perdiz, tranquilamente allí posada, así como un poco más retirado, el halcón, éste con evidentes signos de mansedumbre. Comunicado el hallazgo, los cristianos de los pueblos cercanos se movilizaron y recogiendo la imagen la trasladaron a la antigua Ermita de San Pedro, en el termino de Aniés y al pié de la montaña, para darle allí el culto debido.


Mirador en la casa del santero 
Fotografias @jcuecam

miércoles, 16 de septiembre de 2015

El Pueyo de Araguás (Huesca)

 El Pueyo de Araguás
A tan sólo cinco kilómetros de Aínsa y en pleno corazón de la comarca de Sobrarbe, en el entorno de la Peña Montañanesa, se encuentra El Pueyo de Araguás, un pueblo del Altoaragón, de apenas treinta habitantes, que ha sabido conservar el especial encanto que marcaron en siglos pasados sus habitantes y los monjes que, en su trayecto al antiguo monasterio de San Victorián (S.VI) hacían su parada habitual en este núcleo para meditar y transmitir su cultura.
 Típica calle en el Pueyo de Araguás
De nave rectangular su iglesia Mayor, bajo la advocación de la Santa Cruz (siglo XVII), presenta
cabecera recta orientada al Este y tres capillas laterales, se erige con sillería rústica. La puerta se abre al sur en arco de medio punto. La torre, adosada al muro meridional, se divide en cuatro cuerpos desiguales y remata con un esconjuradero. La mazonería del retablo (s.XVIII), de madera dorada, procede del Monasterio de San Victorián, y la pila bautismal (S.XVII) de una capilla de la aldea de La Caixigosa.
Esconjuradero rematando la Iglesia de la 
Santa Cruz
Las casas, de mampostería y sillarejo, con cubierta de losa o teja, abren su puerta principal a la calle, que acaba en rinconada ciega tras atravesar un pequeño paso abovedado.
Visita obligada es el Monasterio de San Beturián (en sobrarbés) o San Victorián de Asán, a pesar de su actual mal estado, se trata del histórico centro espiritual y cultural de Sobrarbe, hoy en proceso de
restauración, fundado en el siglo VI. Fue el primer monasterio de España, creado por el rey godo
Gesaleico allá por el año 506 y siendo denominado Monasterio de Asán. En fechas posteriores llegó
procedente de Italia el santo que daría su nombre actual, personaje eremita establecido en una cueva
cercana (la Espelunga) y cuyas dotes curativas le hicieron famoso al punto que los monjes de Asán lo acogieron e hicieron abad.
 Monasterio de San Victorián en fase de
rehabilitación. Este monasterio esta considerado como el monasterio más antiguo de España
 La Peña Montañanesa desde el Pueyo de Araguás
Fotos: joseacuenca

domingo, 13 de septiembre de 2015

Riglos (Huesca)

Las Peñas de Riglos
El nombre completo del municipio es LAS PEÑAS DE RIGLOS. Está situado a 678 m. de altitud en la
comarca Hoya de Huesca, a orillas del río Gállego. Se encuentra en el final de una carretera que sale
cerca de Concilio, entre Ayerbe y Puente la Reina de Jaca, a 10 Km. de Agüero y a 45 Km. de Huesca. A sus habitantes se les denominan rigleros.
Su casco urbano se acopla al terreno creando un trazado irregular de calles. En la segunda mitad del S. XI se fortificó conservándo se hasta hoy algunos restos de su muralla.

 Iglesia de Nuestra Señora del Mallo
A sus espaldas se levantan los imponentes volúmenes de los Mallos de Riglos, sorprendente formación geológica constituida por grandes farallones y aguas de conglomerados. Las paredes verticales, atravesadas por la garganta del Gállego, llegan a alcanzar más de doscientos metros. La cumbre sobrepasa los 900 metros sobre el nivel del mar. La piedra ha adoptado diversas formas que han recibido diversos nombres: O Puro, O Fuso, O Pisón y O Firé.
Nuestra Señora del Mallo es la advocación que recibe su Iglesia parroquial. Construida en el siglo XVII cuenta con una nave dividida en tres tramos y una Capilla Mayor levantada en la segunda mitad del siglo XVII. En su interior se conserva una valiosa talla de la Virgen del Mallo y Virgen de Carcavilla, ambas románicas.
De época románica se conserva la pequeña iglesia perteneciente al ya desaparecido Monasterio de San
Martín datado en el siglo XII, cuenta con un nave cerrada por un ábside semicircular con interesantes
elementos escultóricos como el crismón y los modillones figurados e historiados, dispone de una abertura aspellierada. La portada se abre al pie de la nave y dispone en el tímpano de un crismón labrado.
Los rigleros celebran sus fiestas el 20 de enero y el 1 de junio en honor de la Virgen del Mallo.
La historia de la Virgen del Mallo no es muy diferente a la que se puede oir en otros pueblos: Una virgen que se aparece en una cueva -en este caso en la cueva de la Virgen, en medio del Pisón, donde empieza la Carnavalada- y a la que trasladan a otro lado. Milagrosamente, la Virgen regresa una y otra vez al lugar donde hizo la aparición. A partir de aquí la historia tiene diferentes finales posibles; en la mayor parte de los casos se dan cuenta de que es inútil mover la figura del sitio donde apareció porque la Virgen vuelve una y otra vez y deciden construir una ermita para dar cobijo a la talla, pero en Riglos buscaron una solución más imaginativa.
 Portada y Crismón de la Iglesia románica del desaparecido monasterio de San Martin
Los de Riglos trasladaron la Virgen del Mallo a la iglesia del pueblo y le construyeron una hornacina con piedras sacadas de los mallos. De esta manera, la Virgen del Mallo se sentía como en el mismo lugar donde se apareció y no hubo necesidad de construir ermita alguna adosada al Pisón. Contenta la Virgen, contentos los del pueblo y más contentos aún los escaladores.
 Iglesia románica de San Martin. Barrio bajo. Riglos (Huesca)
 

sábado, 12 de septiembre de 2015

Monterde (Zaragoza)

Torre mudéjar de Nuestra Señora de la Asunción
Bella localidad situada a 120 kilómetros de la capital de la provincia, situada a la falda de la sierra de Pardos (Sistema Ibérico), junto al río Ortiz, afluente del Jalón. A una altitud de 720 metros incluye la entidad de Llumes y forma parte de la comarca de la Comunidad de Calatayud.
Su caserío se sitúa en una ladera otorgándole un aspecto típico con calles empinadas y estrechas y
rincones pintorescos. Su iglesia, gótica, de la que surge su bella torre mudéjar encierra retablos y una imagen de la Virgen del siglo XIII. Data del siglo XVI y cuenta con la advocación de Nuestra Señora de la Asunción. Es de destacar también la pila bautismal (S.XIII).
Presidiendo el pueblo se hallan los restos de su castillo, en un montículo próximo, elevado para defenderse de los ataques castellanos y que en la actualidad sirve de cementerio. En su interior se encuentra la ermita de la Virgen del Castillo que cobija una imagen románica de la Virgen.
 En la imagen se pueden observar los restos de la fortaleza de la que se conserva un tapial y parte de una torre maltrecha
Consta que el castillo existía ya en 1357 al intentar rendirla los castellanos y no conseguirlo a pesar del
incendio del pueblo.
De la agricultura podemos decir que cuenta con fincas de secano en las que la vid y la almendra se
encuentran entre los más importantes cultivos y la huerta regada por las aguas del río Ortiz en donde los vecinos recogen legumbres, frutas y hortalizas para consumo diario.
Celebra sus fiestas en agosto en honor a San Roque como algunos de los pueblos de la comarca. El Santo cuenta con una ermita del siglo XIII en las inmediaciones del pueblo (a 3 kilómetros por la carretera de Abanto) a la que se acude en romería. También celebra la festividad de la Virgen del Castillo, el 14 de septiembre, con romería a la ermita y con diferentes actos de carácter popular.

viernes, 11 de septiembre de 2015

Abizanda (Huesca)

 Vista de Abizanda desde la carretera de acceso a la población
La población sosprende desde la carretera C-138 de Barbastro a L´Aínsa por la silueta de la atalaya
defensiva, a modo de donjón, y la torre de su iglesia parroquial. Su nombre obedece, en su teoría más extendida, al árabe Ibn Sallam, Ibn Salma o Ibn Sálama, nombre propio o de la persona o de la familia o tribu de los Sallam.
El torreón de Abizanda fue construido por maestros lombardos en el siglo XI (se baraja el año 1023), sobre un basamento anterior, de aparejo mayor, posiblemente árabe. Su primer señor cristiano fue Ato Galíndez de Abizanda entre 1055 y 1079.
Impresiona por su robustez y su altura, mide 24 metros, dividida en cinco plantas terminadas por un voladizo de madera con un pasillo que rodea el perimetro de la torre. La entrada, en altura, esquinada en el lado suroeste, adintelada y con un arco superior de medio punto, se situa en el primer piso y se accede a través de una escalera de madera.

 Torreón de Abizanda
Además de defensa del poblado servía también de vivienda en caso de asedio conservando en su interior todavía el retrete y la capilla. La torre estaba rodeada por un recinto amurallado del que todavía se conservan restos.
 Torreón. Pasillo en voladizo.
Capilla de Torreón. Todavia se pueden apreciar restos de pintura. 
La iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asunción es del siglo XVI, de estilo gótico aragonés. Se compone de una sola nave cubierta con bóveda estrellada y capillas laterales y para rematar la fachada, galeria de arcos y ábside poligonal.
 Iglesia parroquial de Abizanda
Portada de la Iglesia
 En la localidad destacan también edificaciones civiles como las casas fuertes y los aventaderos,caracteristicos de esta zona geográfica. Cuenta con varios museos como la Casa de los Títeres y el Museo de Creencias y Religiosidad popular, situado este último, adosado, en la casa abadía .
 Torre de la Iglesia, palacio abacial y restos de recinto amurallado
En cuanto a sus fiestas el domingo más próximo al 12 de enero se celebra la Romería de San Vitorián, enla que llevan los abizandinos pan de caridad que se bendice en el suelo sobre manteles y luego, el lienzos limpios, se posan las langostas. También son días de fiesta el día 8 de mayo y el 15 de agosto en honor a la Virgen de la Asunción.
 Aventadero: Estructura rural abierta para facilitar la circulación del aire y poder realizar la tarea de aventar. es decir separar el grano de la paja gracias a la acción del viento.
Fotografias @jcuecam